Mi perro de 20 meses de repente se enfermó. Seguía vomitando con espasmos agudos, temblaba y ya no se alimentaba. A pesar de los cuidados del veterinario que le había identificado gastritis, su estado seguía siendo preocupante y empeoró. Los tratamientos de sanacion energéticos de Laila tuvieron efectos muy positivos con bastante rapidez. Mi perro no solo ha recuperado un excelente estado de salud sino también un dinamismo y una energía que aún no había experimentado en el.
Todo mi agradecimiento a Laila por lo que hizo, su amabilidad y disponibilidad.

M.